El Celo en las Perras

Las dudas sobre el celo en las perras son muy frecuentes y a menudo hay aspectos que tienden a ser mal interpretados.

Aparición del primer celo

La mayoría de veces, los propietarios de perras se enfrentan a un gran dilema conocido como el celo. Desgraciadamente, es poco o nada la información que reciben acerca de las diferencias entre perros y perras, como son el manejo, los cuidados y, finalmente, toda la información mínima indispensable sobre el celo.

Muchas personas tienden a creer que su perra debe entrar en celo exactamente a los 6 meses y esto es totalmente falso. Es importante saber, que no es una regla de oro que todas las perras empiecen su primer celo exactamente a los 6 meses y este sea el mismo intervalo entre celo y celo. Al igual que en las mujeres, no todas son iguales y la menstruación no dura exactamente lo mismo.

Por regla general, el primer celo llegará cuando la perra haya alcanzado el 90% de su peso adulto, esto suele suceder entre los 6 y 10 meses de edad. Depende mucho de cada animal, de la raza, el peso, el estado nutricional, la genética y las enfermedades, pero por lo general, las razas pequeñas son más precoces y suelen alcanzar su tamaño adulto antes. En cambio, las razas grandes y gigantes tardan más en crecer y suelen tener el primer celo más tarde. Algunas perras no llegan a tener el primer celo hasta los 18 o 24 meses.

El ciclo reproductivo o ciclo estral consta de cuatro fases denominadas: proestro, estro, diestro y anestro, siendo las fases proestro y estro las que conocemos popularmente como celo.

La duración aproximada es de 21 días y el sangrado puede durar todo este tiempo o terminar alrededor de los 10 días.

Hay que saber que no existen datos concretos que puedan ayudar a saber cuándo será exactamente su próximo celo, ya que cada animal tiene su ciclo particular y elementos externos como la alimentación o el medio ambiente influyen. Un veterinario puede ayudar a calcular este dato pero siempre será una información aproximada.

Algunas perras tienen celos llamados “silentes”, son celos que pasan inadvertidos porque los síntomas típicos del celo son de baja intensidad. En otras ocasiones, las perras son tan limpias que se lamen tanto la zona de la vulva durante el sangrado que es un desafío para el propietario la detección del celo.

Es importante estar preparados y tenerlo todo listo para el siguiente celo para que la perra se sienta confortable durante esos días.

El manchado es una de las molestias que más preocupa a los dueños de perras no esterilizadas. Para evitar las pérdidas de sangre en casa, se pueden emplear unas braguitas con dos aberturas: una para introducir una compresa canina y otra para sacar la cola (para que la perra se sienta más cómoda).

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Las braguitas para perras en celo se pueden lavar, son ajustables y se usan solo cuando la perra está en casa. Hay que tener en cuenta que la braguita para perras en celo no impide que un macho pueda montarlas.

Retraso del celo

Es muy importante consultar al veterinario cuando la perra tiene más de 1 año en razas pequeñas,  o más de 2 años en razas grandes. Debemos saber si el retraso del celo va acompañado de alguna enfermedad o es un problema real de esterilidad  y si se puede corregir médicamente.

¿Cuántos celos tiene una perra al año?

Lo habitual son dos celos anuales, ya que el intervalo normal entre celos es de 6 a 7 meses. Aun así, existen variaciones y pueden aparecer cada 4 o cada 12 meses.

Hay que tener en cuenta que, cuando las perras envejecen el tiempo entre celos se alarga más. Es muy importante saber que nunca dejan de ciclar y por tanto el sangrado no desaparece nunca (las perras no tienen la menopausia como las mujeres). Sin embargo, a partir de los 7 u 8 años de vida, los intervalos entre un celo y el siguiente suelen prolongarse rompiendo la pauta habitual de etapas anteriores.

Es interesante conocer el patrón de los celos de nuestra perra, porque si en algún momento cambia su ciclo nos puede ayudar a prevenir y detectar cualquier problema o enfermedad.

Para poder comprender bien el tema es importante dejar claro que las perras no menstrúan como las mujeres. El sangrado que presentan es solo parte fisiológica de la etapa del celo o ciclo estral. Como hemos dicho anteriormente, en las perras este ciclo estral se divide en 4 etapas: Proestro, Estro, Diestro y Anestro.

Vulva Canina en Celo El Proestro tiene una duración de entre 4 y 15 días, con  un promedio de 9 días. Se caracteriza porque el ovario  se prepara para ovular. En esta primera fase, la vulva de  la perra por efecto de los estrógenos aumenta de  tamaño (hasta 4 veces su tamaño normal), se inflama y se  produce el sangrado (una descarga de aspecto  sanguinolento que contiene feromonas que atraen a los  machos). También aumenta de tamaño la región perineal  (la parte trasera de las hembras por debajo de la cola  hasta la vulva).

Es interesante saber que las feromonas también tienen el efecto de sincronizar el celo de otras perras si viven juntas.

Durante el celo, los perros se ven atraídos por la perra y ella tiene una actitud un poco diferente de lo habitual: se muestra ansiosa, incitadora, juguetona, pero en esta primera fase rechazará los intentos de monta con ladridos, gruñidos, alejándose o incluso lanzando dentelladas o cubriéndose la zona genital. La perra orinará con más frecuencia para esparcir las feromonas y captar la atención de los machos. Es normal que las mamas, ya desarrolladas, alcancen su tamaño adulto. También es habitual observar una disminución en el apetito de la perra y un ligero aumento de la actividad física.

Al final del proestro la descarga vaginal reduce su volumen, cambia de aspecto, se vuelve menos rojiza, con un color más amarronado y significa que empieza el periodo de celo verdadero, conocido como estro.

El Estro dura de 5 a 10 días en la mayoría de las perras. La perra se muestra cada vez más receptiva dejándose montar por los machos. La vulva sigue hinchada pero disminuyen las pérdidas de sangre. La vulva llega al estado de máxima dilatación y turgencia. Si presionamos con la mano el lomo en la zona lumbar, cerca del rabo, podemos observar como la perra lo aparta hacia un lado quedándose quieta y exponiendo la vulva para la monta, lo mismo hace cuando la montan los machos, poniendo una postura típica de aceptación conocida como lordosis.

El Diestro dura entre 110 a 140 días y está marcado por el rechazo de una nueva monta. Este período corresponde al de gestación, parto y lactancia en las perras que ya se han apareado. Para las perras no gestantes esta fase tiene una duración de unos 60-90 días, en donde la vulva reduce su inflamación y recupera su aspecto habitual, eliminando del cuerpo la progesterona, reiniciándose entonces el ciclo estral. En esta etapa la perra no muestra interés alguno por los machos, ni estos por ella.

El Anestro es el periodo de inactividad ovárica durante el cual las perras no sienten ni despiertan interés sexual por los machos. Va desde que finaliza el diestro hasta el próximo celo. Su duración es variable y corresponde al período de descanso sexual. Comienza con el parto en las perras preñadas, en las que no han sido fecundadas no se puede precisar el principio del anestro, teniendo una duración media de 120 días.

Celo atípico

Impuberismo: La perra nunca ha tenido un ciclo sexual, en este caso se notarán síntomas evidentes como enanismo, delgadez, y/o trastornos cutáneos.

Hiposexualidad: La perra tiene ciclos sexuales pero se hacen cada vez más tenues y hasta ausentes. La obesidad es uno de sus principales síntomas. En este caso la perra suele ser infértil.

Hipersexualidad: Es muy raro que se presente, se produce un acortamiento del intervalo entre los estros. La hembra es infértil y presenta trastornos del comportamiento.

*Para resolver cuaquier pregunta no dudes en consultar a tu veterinario.