Apareamiento Canino


Primera Monta

La monta para la primera gestación se recomienda durante el segundo o tercer celo, después de que el propietario haya observado por lo menos un ciclo ovárico normal completo. Es fundamental que la perra haya completado sus propias necesidades de crecimiento, tanto físicas como mentales.

La edad ideal de reproducción es entre los 2 a los 5 años. La explicación es muy sencilla, los perros de forma general dejan de crecer al año y medio en razas pequeñas y a los 2 años en razas grandes. Si se cruzan a las perras antes de ese tiempo se corre el riesgo de que su organismo de prioridad a la gestación y no al crecimiento de la perra.

Mucho cuidado, las perras pueden tener cachorros incluso de viejas (el ciclo continúa hasta edad muy avanzada), pero los riesgos pueden ser mortales.

Momento Óptimo para la Monta

Durante el estro se produce la ovulación, es el momento óptimo para la monta. En la mayoría de las perras los días de máxima fertilidad, son entre los días 11 y 15 contando desde que empezó a sangrar, es decir, desde el comienzo del ciclo. Éste cálculo es válido para la mayoría de las perras, en que la duración total de proestro y estro es de 18-21 días. En cualquier caso se recomienda hacer las montas naturales cada 2-3 días, desde que la hembra acepta al macho hasta que lo rechace. Sin embargo, en algunas perras los tiempos de proestro y estro pueden acortarse sensiblemente o por el contrario alargarse. En otras ocasiones el periodo de receptividad puede no coincidir con la fase de máxima fertilidad.

En algunas perras el periodo de sangrado no es un indicador fiable ya que es difícil de observar, bien porque sangran muy poco o porque se asean constantemente.

Existe la falsa creencia de que el mejor momento del apareamiento es cuando la perra está sangrando o después de que termine de sangrar. Eso es totalmente falso, las perras pueden ovular (ser 100% fértiles y quedar gestantes) antes, durante o incluso después del sangrado.

En algunas perras el sangrado se prolonga hasta la fase de estro, hasta después de acabado el celo. En estos casos, es complicado tener buenas referencias para determinar el momento de máxima fertilidad y será difícil dejar embarazada a la perra o bien las camadas serán poco numerosas.

El veterinario mediante un análisis hormonal y citologías vaginales, puede saber en qué fase del celo se encuentra la perra. Eso ayudará a determinar con precisión el momento de la ovulación. Así se puede determinar los días de máxima fertilidad en aquellas perras que no tienen un patrón típico de celo o en aquellas que por alguna razón interesa inseminar y asegurar la gestación.

Cómo es el Apareamiento?

Supongamos que la perra esta receptiva y acepta al macho. El cortejo tiene una serie de pasos:

  1. Empieza con un período de flirteo que sirve para estimular a los perros mental y físicamente.
  2.  El macho recibe el mensaje de que la perra está receptiva por el olor de las secreciones vaginales y sus gestos corporales (mostrando su parte trasera, quedándose quieta y apartando el rabo hacia un lado).
  3. El macho monta sobre la perra rodeando las costillas con las patas delanteras y lleva el pene hacia la vulva para la penetración.
  4. Después de la eyaculación, el macho baja al suelo para descansar y se voltea (ambos se dan la espalda).
  5. El pene continúa dentro de la vagina, en parte debido al aumento de su tamaño y retenido por los músculos constrictores de la vagina de la hembra.
Apareamiento Canino
 

Cuando la hembra esté preparada para aparearse lo hará notar. Las hormonas (feromonas) que expulsa con su orina son poderosos reclamos para los machos de su entorno.

El pene del perro se estimula con el olor de las hormonas y éste responde con la erección de su miembro. Sin embargo, esta erección no le garantiza el éxito. Lo normal es que necesite varios intentos antes de introducir su órgano sexual en la vagina, hasta que se produzca la penetración.

El miembro sexual del perro, al igual que ocurre en otros mamíferos, contiene un hueso que le brinda rigidez, tiene en su parte posterior una estructura eréctil llamada bulbo del glande, es como un globo que al hincharse dentro de la vagina de la perra impide que este se salga mientras dura la erección y le sirve para prolongar el apareamiento. Por su lado, la perra cierra un anillo muscular llamado esfínter vulvar por detrás del bulbo impidiendo que el pene se salga.

Cuando el perro monta a la hembra, repite movimientos rítmicos con cada envestida y no tarda en llegar a una primera eyaculación, aunque este líquido de color claro es estéril y exento de espermatozoides su función es lubricar el aparato genital femenino.

En el momento que el macho se gira (este movimiento, en el que la penetración continúa, se conoce como volteo) y los dos animales quedan en posición opuesta respecto el uno del otro es cuando se completa la erección del macho; la base del pene se hincha y se ensancha dentro de la vagina de la hembra, lo cual se conoce como abotonamiento. Ocurre entonces una segunda eyaculación, esta vez blanca y cargada de espermatozoides que es la que dejará embarazada a la perra. (Si el perro eyacula la porción espermática antes de salirse de la perra esta puede quedar preñada aunque no se hayan abotonado).

Este abotonamiento puede durar desde unos 10 minutos hasta más de 1 hora, es algo normal, no hay que asustarse, ni intentar separarlos porque podría ocasionarles graves lesiones en sus aparatos reproductores. Solo cuando el glande se relaje y pierda así su grosor podrán separarse. La perra puede gritar o llorar al ser copulada, no hay que preocuparse, también es algo normal.

Para asegurar que la perra queda preñada, conviene repetir la monta. Lo ideal es hacerlo a los 2 días del primer encuentro.